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"Olvidamos que un día fuimos niños y lo difícil que es comprender a los adultos... (Dedicado con mucho amor a Doménica y a Mateo)"
Yo tengo derecho a ser libre y vivir,
a pensar que un juguete es un duende feliz,
a subir la montaña vestida de cama
y dormir...
Yo tengo derecho a llorar y reir,
a romper algo caro y fingir que no fui,
a luchar con malvados de dulces y helados
vencerlos y luego gritar que he triunfado.
Porque los grandes andan tan de prisa
y no ven que aqui abajo la vida es distinta.
Yo tengo derecho a soñar y aprender,
a charlar con mi perro y montarlo también,
con mi toalla de capa y un palo de espada
ser un caballero que cuida la casa.
Y tengo derecho a pedir y a tener,
a no importarme el dinero y mirar la TV,
a mirar las estrellas y jugar con ellas después.
Porque los grandes andan tan de prisa
y no ven que aqui abajo la vida es distinta.
Y yo tengo derecho a ser sano y crecer,
a preguntarlo todo y saberlo también,
a tener como amigos el juego y el ruido
y ser ese niño que fuiste de niño.
Y tengo derecho a pararme y seguir,
a llorar por mi mami cuando va a salir,
desordenarlo todo, ordenándolo un poco
y ser ese niño que fuiste de niño.
Y tengo derecho a ser niño otra vez
a perdonarlo todo, a olvidar mi vejez,
a olvidar los prejuicios, rencores y vicios
y ser ese niño que fui desde niño.
Creado en: Guayaquil-Ecuador, 2000
Autor: Willie Ziavino
Compositor: Willie Ziavino
Arreglos: Rolando Valladares
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